Sobre mí

Me llamo Saúl Gil Corona y soy autodidacta, más por imperativo social que por elección consciente. Por este camino intento expresar las cosas que me rodean siempre intentando experimentar con nuevas cosas. Creo en la acción y el error como método de aprendizaje, creo en la perseverancia y en la disciplina para llegar a construir mi sueño que a veces se vuelve condena. ¿dónde está la línea entre el sueño y la obsesión? Realmente no lo sé.

En una sociedad o momento en que nos acercamos bastante peligrosamente a la completa robotización del ser humano, a la dictadura de la apariencia, a la conexión superficial con cosas cibernéticas; en un momento en que bajamos la cabeza mirando hacia la pantalla de un móvil y olvidando la comunicación con quien se sienta a nuestro lado en la mesa; yo intento acercarme a lo animal para recordar qué es ser humano, me interesan esas cosas “mágicas” que suceden en las conexiones profundas y que las matemáticas no pueden explicar. Me interesa la fe en las personas, lo imperfecto, lo que emana del sentimiento y el corazón.

Por esto uno de mis temas más recurrentes son los abrazos, porque creo necesario ese acercamiento de las personas con las personas, pecho con pecho, alma con alma. Por esto las figuras de mis obras suelen mostrarse desnudas, la desnudez es la honestidad, la eliminación de las máscaras.

El primer camino que tomé para expresarme fue la escritura en forma de poesía y canciones para dos sendas bandas de rock que tuve. Pero hubo un momento en que me si cuenta que me faltaba algo para expresar a lo que sentía o, por lo menos, acercarme. Necesitaba imágenes que hicieran más fuerte esas palabras, imágenes pictóricas que soportaran esas imágenes poéticas.

Siendo un niño yo ya dibujaba mucho, pero en la adolescencia pausé está afición. Aun así, cuando retomé el dibujo recordaba bastante.

El autodidactismo es útil, sobre todo al principio. Sirve para atreverte a emprender nuevos lenguajes. El error te enseña a avanzar. Pero siempre hay un momento en que puedes llegar a estancarte y necesitas que alguien ajeno a ti te muestre algo más.

Cuando el arte se convierte en pasión, todo aprendizaje es poco. Por eso este verano he hecho un curso en la Barcelona Academy of Art (BAA).

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